Paciencia
Venting
No tengo. Es la respuesta más simple, no tengo paciencia. Pero, si tengo conciencia de que no la tengo ¿Ya soy mejor persona? ¿No se supone que cuando eres consciente de tus defectos es mejor porque ya puedes hacer algo al respecto?
Pero luego la espiral inicia de nuevo y vuelvo a sentirme peor porque aún así sabiendo que no la tengo, no hago nada al respecto.
El impacto en mi vida que ha hecho no tener paciencia me ha dañado más a mí que a otros. Bien, en realidad nunca ha sido mi intención dañar a otros. Pero casi siempre es una consecuencia, un daño colateral se podría decir.
Porque “no aguanto” cosas que quizás la mayoría lo haría, con la tan nombrada “empatía”. Y no te voy a mentir, no tener paciencia me ha salvado de situaciones en las que el ego y la dignidad me debieron salvar primero. La falta de paciencia me ha hecho irme a tiempo de lugares o situaciones e incluso personas con las que no quiero rodearme.
¿Entonces realmente qué tan mala es? He llegado a la conclusión de que el real problema es que mi cuerda se alarga más con desconocidos y la aprieto más con los que quiero. Porque los que quiero ya debería saber, ya deberían entender, ya deberían conocerme, ya deberían… ¿Ven lo que pasa en mi cabeza? Exijo más a las personas que pienso “deberían” ya tenerlo todo claro, les doy poca o casi nada de oportunidad.
En el fondo es la expectativa que tengo con las personas (sin que ellas sepan) disfrazado de poca paciencia. O quizás darme cuenta que no me conocen suficiente, pero eso es un tema aparte. Pero no puedo exigir más, porque cuando quieren conocerme más (incluso las nuevas personas en mi vida) en retorno reciben silencio, no les doy con qué trabajar, no les doy nada.
Las personas que ya me conocen entera, las que tienen más paciencia que yo, y tienen más paciencia conmigo, egoístamente son mis personas favoritas.
¿Entonces en qué debería trabajar para ser mejor persona? ¿En mi paciencia o en bajar mi expectativa con las personas? ¿Todo está bajo mi control?
Boh.
Quizás la respuesta es tener paciencia conmigo misma primero. Sentarme con la impaciencia hasta controlarla lo suficiente para que no termine en soledad o arrogancia.
Hasta entender que la paciencia quizás (solo quizás) sea lo que necesito para librarme de tanta expectativa propia y hacia los demás.
Hasta que ser paciente sea un espasmo muscular.
Hasta que la paciencia se vuelva rutinaria.




Yo tengo paciencia 😌
Admiro tanto tu inteligencia emocional <3